viernes, agosto 31, 2012

Slowdive - Summer Daze


Daniel Johnston- Honey i sure miss you

Honey, I sure miss you, 
And I long to kiss you
And I miss you so much.
Your loving touch
Brought out the best in me. 
Can you bring it back to me? 
Cause I love you so much.

Your loving touch.
Every time I think about you 
Love comes down. 
But your still not around.

Honey i sure miss you. 
And I wish you were here today, 
Cause I want you so much.
Your loving touch.
Nothing more important to me. 
No one anymore closer to me. 
Cause I love you so much
Your loving touch.

Every time I think about you 
Love comes down 
But your still not around.

RACHEL'S / ANYTIME SOON / Descansa en paz, Jason Noble

Jason Noble, líder de la banda Rachel's murió el día 4 de agosto de 2012, víctima de un cáncer. Este tema acompañó el video presentado en la exposición El Incidente, fotografía peatonal, Lima, 1940-1960, muestra presentada en la primera Bienal de Fotografía de Lima-2012. Muchas gracias Jason...

martes, agosto 28, 2012

KOKOSHCA - La Fuerza

Siempre hay una extraña fuerza 
Que hace que salga 
Una noche más 
No lo puedo evitar 
Somos como los mosquitos 
Que acuden zumbando 
A la luz del neón 

Amigos como azucarillos 
Que endulzan la noche 
Se disuelven después 
No los vuelvo a ver 
Y danzamos como hienas 
En busca de eso 
Que tú llamas amor 

Hoy no te he vuelto a ver 
Hoy no te he vuelto a ver 
Hoy no te he vuelto a ver 

Y morir como borrachos en cualquier lugar 
Y nadie hablará de nosotros más 
Y acabar con mis amigos bebiéndome a tragos 
Toda mi juventud 

Es la fuerza 
Es la fuerza 

Por qué nos frena la lluvia 
Mojados por dentro mojarse por fuera 
Qué más da 
Y aunque no siempre es divertido 
Yo sé, que lo haría otra vez 
Y acabar con mis amigos bebiéndome 
A tragos toda mi senectud 

Y morir como borrachos en cualquier rincón 
Y nadie hablará de nosotros más, ¡más! 
Y luego me dirás 
Que nada más salir 
Querías regresar 
Esa fuerza te lleva

El nuevo científico, 1987


lunes, agosto 20, 2012

The Radio Dept. - Lost And Found



I'm scared when I'm at home
In my apartment on my own
It's changing colours through the day
It don't bother me when I'm ok

But now when all is changed around
I'm buried in the lost and found

I like to watch things on TV
And tell your ghost to let me be
I know I can choose a different life
And be off with you tonight

But where you are going I cannot follow
I know you hate this but I hold on
To this life that I embrace
Despite amusements that I chase
So I'll see you some day
I'll see you some day
See you some day

El amor huye....


jueves, julio 19, 2012

Federico Mompou: Impresiones íntimas / Alicia de Larrocha al piano


DECORADO EN LA NOCHE - RAY BRADBURY


Los escenarios de los estudios cinematográficos se alzaban detrás de altos muros verdes. El sol quemaba y tensaba las telas de los decorados durante el día y la niebla humedecía y aflojaba las mismas telas por la noche. En la "rue de la Paix" reinaba el silencio. En Piccadilly Circus, los pajaritos picoteaban las migajas dejadas por un electricista durante la filmación de una película unos meses atrás. Podía observarse el lugar donde la lluvia había envejecido realmente los edifi­cios nuevos que representaban otros antiguos. Múlti­ples técnicos habían trabajado durante años para enve­jecer estos escenarios de Oslo, Viena, Dnieperpetrovsk, Singapore, Dublín... y ahora el tiempo finalizaba la tarea convirtiendo aquel proceso en un arte.
Era ya muy tarde. Reinaban las sombras alargadas y el frío. Era la primavera, pero los árboles de cartón no exhibían sus vástagos, esperando adquirir belleza y barniz gracias a los técnicos. Era sólo una media pri­mavera. El cielo era benigno, pero la tierra necesitaba un director que, como Cristo, pudiese golpear las rocas con su varita y un apropiado talonario de cheques, para provocar magnificencias, colores y un burbujeo de es­pectáculos naturales.
El hombre estaba en la sombra, sin hacer nada. Se inclinó, recostándose contra un poste telefónico, con las manos en los costados, inexpresivo el rostro.
Otro hombre más joven rodeó una esquina de la plaza, cerca de la "catedral de Notre Dame", pasó delante de un Banco americano, una hacienda española, y atisbó por cada puerta, buscando algo y claramente preo­cupado.
Los dos hombres se encontraron. El que buscaba re­trocedió un paso, y luego corrió adelante.
—¡Matt... estás aquí!
Matt, el que estaba recostado contra el poste, en la sombra, no habló, no se movió, no agitó un solo pár­pado.
El individuo más joven pareció aturdido y añadió, mirando la sombra:
—¿Eres tú, Matt? —parecía dudarlo. El que estaba junto al poste miraba a los lejos. Al cabo de un instante entreabrió los labios para decir:
—Hola.
—Matt, soy yo... Paul. No pensé en buscar en este lugar. Se me ocurrió hoy. ¿Cuánto tiempo llevas aquí?
—Mucho tiempo —contestó Matt, mirando al cielo. Paul alargó una mano.
—¿Desde diciembre?
—Más aún.
—Fue en diciembre cuando desapareciste.
—Más aún —repitió el hombre que estaba en la som­bra, quedamente.
—¡Pero es... es imposible! —el joven Paul rio, tole­rante—. ¡No desapareciste hasta diciembre!
El hombre que estaba junto al poste no cambió de postura.
—Te sorprendería saber cuánto tiempo llevo aquí. Esto me gusta.
—Bien, ahora vendrás a casa. Vera te perdona.
—Ya estoy en casa.
—Vera se alegrará mucho de verte.
—¿Quién es?
—Vámonos, Matt.
El hombre de la sombra no se movió.
—Por favor, quita la mano de mi brazo, Paul. No iré contigo. Ya no pertenezco allí. No me gusta aquello. Yo soy de aquí. Este es mi hogar. Aquí conozco a todo el mundo.
—Estás cansado.
—Estoy descansando —ni una sola vez durante la conversación había mirado al joven—. Si saliera de aquí me cansaría. Jamás me sentí tan descansado como ahora.
—¿No estás solo?
—No. Estaba solo con Vera, Tom y los demás. Iba con ellos y siempre me divertía. Será mejor que vuel­vas a su lado, Paul.
—Vine a buscarte y no me iré —se obstinó el joven.
—Entonces, supongo que soy yo quien tendrá que marcharse —repuso el hombre desde la sombra—. Bue­nas noches, Paul.
Y cuando el hombre dio media vuelta en la sombra, su espalda, su espina dorsal y su nuca no fueron nada más que un conjunto de puntales y zoquetes que lo man­tenían de una pieza y daban sustancia a la masa de cartón de su postiza parte delantera.
Se desvaneció lentamente por entre los oscuros edi­ficios.

The nigth sets / 1947 / Traducción de Manuel Giménez / Publicado en: Las mejores historias de horror, recopiladas por el gran Forrest J. Ackerman





lunes, julio 09, 2012