Monday, October 08, 2007

Bienvenidos a la era del Fujiarte

¿¡¡JÁ!! ó ¡¡AJ!!?
En verdad aparece descuadrante imaginarse a Alberto Fujimori tomando la paleta y plasmar sobre el lienzo el producto de sus tensiones durante el encierro, mostrando su lado más humano.
Pero es verdad. Keiko lo anunció ayer al diario El Mercurio. "Él ahora está bien, ha decidido tomar clases de pintura, pero en estos momentos pasa bastante tiempo con su abogado, viendo el tema de su defensa. Las clases de pintura van a empezar el lunes 8, con un profesor y en un horario aún por determinarse, como parte de su régimen carcelario", afirmó.

Es decir, hoy empieza la era del fujiarte. Bienvenidos.

Y ahora ¿qué obras brotarán de sus pinceles y bajo qué influencias desarrollará sus imágenes? ¿Quién será el profesor elegido? ¿Será de Bellas Artes, la Católica, Corriente Alterna o algún autodidacta del Parque Central de Miraflores?. Éstos últimos bien podrían ser, pues son maestros de aquel arte de aeropuerto, que es lo más cerca que Fujimori podrá estar de un terminal aéreo.
¿O quizás aquello émulos de Pollock y del Action Painting que vertieron pintura anaranjada sobre el Ojo que llora?. Quien sabe, ahora que su líder se ve tan interesado por el arte (cosa impensable durante su gobierno) quizás se consideran verdaderos representantes del accionismo y la intervención urbana.

Por mi parte, recomendaría especialmente a Luis Cueva Manchego (Lu.Cu.Ma), el ex presidiario de Iquitos, hoy afamado pintor popular que bien podría demostrarle a Fujimori que "UN CRIMINAL Y UN LADRON PUEDEN CAMBIAR", tal como rezan diversas obras suyas. Más bien, no caeré en la fácil tentación de imaginar que en un arranque de paranoia Lu.Cu.Ma le pueda anexar dos o tres fierrazos. Algo bien gore. (Recordatorio: ir a la colectiva La Olla Común, en el C.C. De Bellas Artes donde Lu.cu.ma participa).
¿Pero qué podría salir de los pinceles de Fujimori, tan cercanos a la tradición de Hokusai?. Porque viéndolo bien, Fujimori, nacido en Kawachi Machi, tiene más de Hokusai que de Tilsa Tsuchiya, que vio la luz en Puerto Supe.
En el futuro del mundo del revés (o sea, éste que a diario toleramos) quizás las fujiobras podrían ser muy ansiadas y hasta provocar cierta histeria entre los próximos coleccionistas. Basta recordar en cuánto se cotizan actualmente los cuadros de Adolf Hitler, otro personaje afín al arte. Pero ello no sería de extrañar, pues igual existen compradores para los piezas de Cocó y Congo, gorilas pintores de laboratorio y también celebres conocedores del encierro.

Quizás los chiferos del mañana podrían exhibirlos orgullosos en sus restaurantes: "Mira, tengo un Fujimori". "Ohhhh, sugoii".
Arthur Danto proponía en un muy conocido ensayo la tésis de que en el mundo de la pintura contemporánea estabamos ante El fin del arte. Eso fue a mediados de los años ochenta. Pero creo que hoy, en el siglo XXI, Danto debería revisar sus escritos y tomar nota de esta noticia.

Porque como bien sabemos, todo lo que tocan los fujimoristas... termina podrido.

Y ahora sí, algo que quería decir hace rato, por el puro placer de decirlo: La culpa de todas nuestras desgracias la tiene Kenyi. Sucede que no paso a la prole del extraditado.
Y toriaezu hoka niwa nani mo arimasen, sayonara.

2 comments:

SOPHIA said...

こんにちは お元気(げんき)ですか
私と]結婚してくれますか?
あなたは本当にかわいいです
愛しています
Una última pregunta y en castellano ¿Quién será su sensei en artes pictóricas?

Espléndida said...

Hola, Daniel:
A través de la Historia, vemos cómo personajes tan siniestros acuden al arte para paliar sus negras conciencias.
En el caso del extraditado, me sorprende tanta generosidad de la ley peruana. Por eso, la sabiduría popular nos dice: "quien tiene dinero jamás paga sus delitos" y mucho menos en nuestro país.
Saludos.