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martes, enero 05, 2010

EN GLORIOSO TECHNICOLOR. WATSON KINTNER. PERÚ, 1950 / CICLO DE PROYECCIONES COMENTADAS

CICLO DE PROYECCIONES COMENTADAS
EN GLORIOSO TECHNICOLOR
WATSON KINTNER
PERÚ, 1950

De Internet a la proyección comentada

Bajo los auspicios del Centro Cultural Peruano Británico y el apoyo de la Universidad de Pensilvania, se ha organizado un ciclo de proyecciones comentadas de nueve cintas pertenecientes al archivo Watson Kintner (1890-1979) y resguardado en el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pennsilvania.

Se trata de un breve ciclo que lleva de la internet a la proyección comentada nueve filmaciones realizadas en nuestro país entre junio y julio de 1950. Es, además, un ejercicio historiográfico que recupera los hechos que rodean estas cintas.

También intenta ser un ejercicio visual que abstrae de las imágenes en movimiento una serie de capturas o screenshots, las cuales componen una publicación a (techni)color que será entregada gratuitamente a los asistentes.

Documentos de acceso público, pero casi desconocidos en sus detalles para la mayoría de peruanos, este ciclo propone la revisión de dichas imágenes que 60 años después, deslumbran a través del technicolor más impecable ofreciendo nuevas lecturas de un pasado reciente, que nos ayudarán a una mejor comprensión del proceso histórico vivido en las zonas del Perú visitadas por Kintner.

EN GLORIOSO TECHNICOLOR
Programación:

Jueves 07: La reconstrucción del Cusco.
Invitada: Susana Torres
Se trata de las tres primeras cintas filmadas por Watson Kintner en el Perú. Un recorrido que comprende vistas como las del antiguo mercado mayorista y antiguas casonas de Lima, una visita al santuario de Pachacamac durante la cual podremos ver las pinturas –hoy cai inexistentes- que cubrían los adobes, así como los pormenores de la reconstrucción del Cusco tras el terrible terremoto que en mayo de 1950 destruyó el 80 por ciento del casco de la ciudad antigua.

Jueves 14: De lo arqueológico y lo cromático (Machu Picchu, 1950). Invitada: Gabriela Germaná
En esta sesión, además de proseguir con imágenes inéditas de la vida en Cusco, se podrán apreciar tomas de Machu Picchu que nos mostrarán tal como este monumento arqueológico era hace más de medio siglo. Asimismo, la ciudad de Huancayo se nos descubrirá en todo el esplendor cromático que sus famosas telas y telares ostentan, además de una visión de la agitada actividad diaria de sus antiguos negocios y puestos de venta de artesanías y comida.

Jueves 21: Amancaes: la fiesta no se olvida.
Invitado: Luis Repetto
Durante esta jornada se proyectarán las tres últimas cintas registradas por Watson Kintner en nuestro país. Un recorrido que nos muestra diversos aspectos de la vida diaria en las ciudades de Huancayo, Huacho y Lima. Parajes, quebradas, mercados y calles son aquí vistos desde ángulos y colores pocas veces antes observados. Pero llama mucho más la atención, el encontrarnos con imágenes poco difundidas de lo que fue la famosa y ya mítica fiesta de Amancaes, en el distrito del Rímac. Un despliegue espectacular de tipos, vestuarios, números folklóricos y gastronomía popular se ofrece al lente de Kintner como parte de uno de los eventos desaparecidos y de mayor recordación.

Jueves 28: Nuevos hallazgos en el campo de los nuevos medios (Una flamante arqueología).
Invitado: Gustavo Buntinx
Sesión dedicada a la re-proyección de cada una de las principales cintas presentadas en cada jornada. La reconstrucción del Cusco, las visitas al monumento arqueológico de Machu Picchu y a la ciudad de Huancayo, así como los registros filmados durante una de las últimas fiestas de Amancaes serán nuevamente exhibidos y tratados bajo la óptica de un balance necesario. Finalmente, se abordará una breve charla titulada: Nuevos hallazgos en el terreno de los nuevos medios (Una flamante arqueología) que tratará sobre las diversas posibilidades de tratar documentos de alto valor histórico en archivos oficiales, privados, informales ... o tan nuevos como la Internet.

Coordina: Daniel Contreras

Auditorio del Centro Cultural (Jr. Bellavista 531 / Malecón Balta 740, Miraflores)
Hora: 7:30 p.m. Ingreso libre. Capacidad limitada

lunes, agosto 31, 2009

La muerte niña. Por: Gustavo Buntinx / Santos Inocentes. Tránsito de imágenes

LA MUERTE NIÑA
Gustavo Buntinx

Desde el punto de vista de la muerte, decía Walter Benjamin, la finalidad de la vida es la producción de cadáveres. Pero el cuerpo es también la cárcel del alma. Y la muerte su liberación espiritual. De allí la alegría melancólica en los velorios populares de quienes fallecen sin haber alcanzado la edad del pecado: el dolor de tan temprana pérdida se mitiga con la dicha por el seguro ascenso celestial del alma impoluta del infante. Un despliegue de bailes y llantos que la pintura costumbrista recoge en toda la América católica. Y entre nosotros se consagra en cuadros de tradición tanto urbana y criolla (José Effio) como rural y andina (Primitivo Poma).


Jose Effio. El velorio. Primitivo Evanan Poma. Velorio de niño

Otra convención icónica, sin embargo, concentra su mirada sobre la presencia última del cuerpo, aún tierno pero ya exánime. Como si la muerte fuera un esplendor postrero para esas existencias truncas, es su huella la que hasta mediados del siglo XX perenniza este particular género de imágenes. En muchos casos, sin duda, como sucedáneo póstumo ante la ausencia de efigies previas. Pero asimismo como testimonio de una fascinación dolida que embellece la carne inerte con flores y con flecos, cuando no con poses de amor o de vida. El cadáver engalanado como compensación fetichista de una pérdida cuya evidencia irrefutable, sin embargo, resulta la pintura o la fotografía que la niega.

Es sin duda en esta última que con mayor intensidad se precipita esa ambivalencia. La imagen fotográfica no representa sino captura la emanación lumínica de una presencia. De allí sus asociaciones poéticas con lo fugaz y lo fantasmático. Particularmente al describir el tránsito humano: el propio Benjamin reconocía una vibración terminal del aura en los rostros que aún se insinúan desde el reflejo apagado de los daguerrotipos, “y esto es lo que constituye su belleza melancólica e incomparable”.

Tales palabras adquieren una densidad nueva ante el hallazgo y reelaboración de las fotografías centenarias ubicadas en los parvularios del antiguo cementerio limeño Presbítero Maestro, sobre todo en aquel denominado Santos Inocentes. Al registrar y reimprimir esas tomas en todo el esplendor de su deterioro, Daniel Contreras y Sophia Durand logran una compleja operación tanto histórica como artística. Filosófica incluso: hay también un comentario soterrado sobre la condición humana en la atención primorosamente otorgada al desvanecimiento dramático de estas imágenes, a sus craqueladuras y grietas. Y a las texturas mórbidas de la emulsión, descompuesta hasta el punto de ahogar con sus vahos la semblanza infantil.

Lo que así se pone en escena es precisamente la segunda muerte de esos cuerpos interrumpidos: la desintegración de sus irradiaciones finales, atrapadas por una química demasiado precaria para la contaminación moderna y la intemperie. El resultado es sobrecogedor y desconcertante. La belleza oscura del barroco descarnado que se insinúa tras la abstracción matérica de estos despojos de vida cuyo fantasma se deshace ante nuestros ojos.

Pero la corrosión de estos apagados golpes de luz es además social. La de una república criolla sin desarrollo sostenible. Esa sociedad europeizante y blanca que este cementerio monumentaliza tanto en su apogeo decimonónico como en su posterior abandono y saqueo. Y en su rescate último como museo / mausoleo. De allí también la potencia alegórica inscrita en los registros de Contreras y Durand. La productividad simbólica del cadáver.
fin
(Tomado del catálogo: Santos Inocentes. Tránsito de imágenes. Exposición abierta hasta el 18 de setiembre de 2008 en la galería L'Imaginaire, de la Alianza Francesa de Miraflores.)

martes, enero 27, 2009

TRES AL CUBO - Ángel Valdez - Novena exposición del Proyecto a Imagen y Semejanza (AI&S)

TRES AL CUBO
Ángel Valdez

Novena exposición del Proyecto a Imagen y Semejanza (AI&S)
Galería Germán Krüger Espantoso

27 de enero al 1 marzo

Curaduría: Gustavo Buntinx

Hoy martes 27 a las 7 p.m. se inaugura en la Galería Germán Krüger Espantoso del ICPNA de Miraflores la exposición TRES AL CUBO. Esta es la nota de prensa.

Se trata de la nueva exposición del Proyecto a Imagen y Semejanza (AI&S), grupo que se ha caracterizado desde sus inicios por la apropiación y manipulación de la imagen barroca colonial andina, realizada desde una perspectiva artística iconoclasta.

Tres al cubo es la culminación de una iniciativa de Ángel Valdez, quien se propuso el año 2001 abordar las distintas formas de representación del misterio de la Santísima Trinidad y revisar sus formas de imbricación con cultos prehispánicos y contemporáneos.


A IMAGEN Y SEMEJANZA
El propio Ángel Valdez describe AI&S como “un proyecto de apropiación y manipulación de la imagen barroca colonial andina desde una perspectiva artística iconoclasta. Lleva a cabo un (ab)uso político de la imagen religiosa o de culto con la intención de invertir simbólicamente la administración de lo sagrado y contrastarla con toda suerte de imágenes profanas. Mediante la transfiguración de nuestra mirada re-creamos un conjunto de estrategias aplicadas tanto por las sucesivas políticas imperiales como por el conjunto social operador”.

TRES AL CUBO
La exposición está compuesta por 9 cuadros centrales de gran formato. A ellos, se suma 27 piezas que conforman los polípticos y tres instalaciones. El número de obras que se presentan aquí siempre será múltiplo de tres, de allí deviene el título que alude principalmente a la Santísima Trinidad.

Esta idea trinitaria que se utilizó durante siglos para establecer cierto orden ante una situación crítica. Y para Valdez, justamente el arte Barroco del que toma sus referentes, “se caracterizó por el desequilibrio: el orden establecido en el imaginario de la gente se rompió al saber que el mundo era redondo, al descubrir América todo se altera. También la belleza. Entonces el Barroco es el hijo de esa crisis.

Aquí, como en otras latitudes, los aborígenes también rompen su orden y se integran a la barroquismo: ingresan al cóctel de culturas”. Y es entonces que la trinidad surge para explicar muchos fenómenos inentendibles a los ojos de la sociedad de la época.

Pero a diferencia del arte barroco colonial que estuvo compuesto por una serie de sincretismos, superposiciones, imbricaciones, préstamos, estratificaciones y demás operaciones inconscientes que transforman el arte de dos culturas muy distintas –la americana y la europea–; AI&S las trabaja concientemente, remitiéndose a la historia para entender y reproducir las mismas técnicas en obras contemporáneas.

“Una de esas técnicas es la Anamorfosis (pintura o dibujo que ofrece a la vista una imagen deforme y confusa, o regular y acabada, según desde donde se la mire), que consiste en una serie de experimentos ópticos. El espectador puede ver lo que hay detrás de una obra a través de una perspectiva específica”.

Entonces Ángel Valdez no solo toma un referente Barroco en su forma superficial, sino que reproduce el fondo. Si antes los artistas andinos ocultaban figuras de las divinidades incas o preincas en sus representaciones de la religiosidad europea, Valdez oculta conflictos e intransigencias sociales, políticas o religiosas contemporáneas.